viernes, 11 de junio de 2010

HASTA LOS COJONES

Vuelvo a estar en mi casa y con mi añorado silencio. Siempre he sido consciente del tesoro que tengo, pero hoy se me hace más patente. Tampoco es que lo haya pasado mal estos días de ruidos, emociones, risas, correteos y llantos. Nunca me quejaría de una cosa así. Es mi trabajo y me gusta. Pero uno vuelve a su casa, añorando su tranquilidad y descubre que el mundo sigue tocando los cojones con más facilidad que la nueva ley laboral.

Podría hacer una lista de cosas que tras dos días de desconexión, me han conseguido tocar los huevos. Por un lado, en la derecha, el mamerto de Silvio Berlusconi avisando de que la Constitución de su país está plagada de excesivos DERECHOS a los trabajadores. A partir de hoy pasa a llamarse BENITO BERLUSCONI (referencia a Mussolini). Por otro lado, en la izquierda, la patronal le pasa la pelota al gobierno que le hace el trabajo sucio, y se aprueba una reforma laboral con facilidades para el despido y abaratamiento de indemnizaciones. Y descubre que toda la política europea está sumida en el neoliberalismo, aunque lleve la etiqueta de izquierdas. Pobres ricos. Los pensionistas, los dependientes, los trabajadores… nunca llegaremos a comprender lo que se sufre con una caída de la bolsa o cuando te quitan el caviar de la boca. Me río de aquellos que pensaron que la quiebra de Lehman Brothers implicaría la caída del muro de Berlín del sistema neoliberal. JA JA JA.



Menos mal que nos quedan los 23 hijos de San Vicente del Bosque para liberarnos de todo mal. Si, me la suda el mundial de fútbol. Lo vuelvo a repetir: ME LA SUDA. Y me toca los cojones que para lo único que son capaces de unirse mis compatriotas sea para alabar a 23 hijos de papá, que cobran unas millonadas en tiempos de crisis, mientras a los pensionistas se les recorta como quien colecciona códigos de barras para un concurso de la tele. Conmovedor. Cobrando 600.000 euros yo también paseo la bandera de mi país. Tócate los huevos.


Pero lo que más me toca los cojones, aquello que me levanta en armas y me hierve la sangre, es la poca estimación pública hacia nuestro trabajo. Tal vez sea porque no llevamos en la camiseta la bandera española o porque somos funcionarios. A uno le toca los cojones que su autoridad y su trabajo quede rebajada por unos putos tapones de goma. Que por ejemplo, se eliminen plazas de profesores interinos, para “ahorrar”, mientras ve como se montan PISCOLABIS con el dinero del contribuyente. Me toca los huevos que eliminen apoyos en las aulas, con la excusa de la crisis. Me toca los cojones que la inversión en educación se vea como algo innecesario y caro. Que se suban las ratios de alumnado y se baje la de profesorado. Me toca los cojones que me exijan aquello que no se sabe dar en casa.

A pesar de todo, estoy bien. Gracias.
Ah, las viñetas con de manel Fontdevila. Y mañana sábado, vuelvoa ir al cole a trabajar. Que quede claro!

5 comentarios:

Lacuerda dijo...

Chico estás bueno. Sigues enfadándote para nada. Toms la vida con más calma. Además, ya sabes lo que piensa la gente de tu trabajo. Si yo tuviese un hijo en tu clase me sentiría muy orgullosa.

un abrazo.

Wonder dijo...

veig que aquest dia i mig no ha aconseguit alliberar-te de la realitat, els que hem estat aquí ja ho em pait, jo estic en fase de patinar-me tot, dins d'una setmana seràs lliure de moltes pedres, jo també estic segura que hi ha molts de pares orgullosos de tú, i són els que has de valorar, a les bruixes del sud, ni pensar en elles, no pega la pena...petonets

Verónica dijo...

La verdad es que es una pena que se rebajen los presupuestos para educación, cuando es la educación la base de una sociedad (así nos van las cosas...) Y lo peor de todo es que los niños que ahora están recibiendo una educación en la que se valora más ser rico y famoso que tener una educación rica y satisfactoria son el futuro del mundo.
Hoy en una reunión de trabajo hablábamos que en la empresa que trabajamos los alumnos no son alumnos son clientes. Se miran más los beneficios económicos que los resultados académicos, y eso es muy triste... Pero creo que es más triste aún que pase en el sistema de educación pública, que priven a los niños de algo tan necesario, y de un DERECHO. Y que encima los padres no se quejen... Supongo que mientras los niños estén entretenidos con algo y no les molesten demasiado ya les va bien... Pero claro, luego si los niños tienen mala conducta es culpa del profesor, ¡por supuesto!

oscar dijo...

Creo que la sociedad hemos cargado contra el sistema educativo buscando culpables, porque mirar hacia casa es muy duro. También es cierto que se ha impuesto a la escuela muchas "obligaciones" muchas "competencias" que son exclusivas de los padres. Tienes razón con que políticamente, la educación es un lastre... pero....

reconoce que hay profesores, como en todas las asignaturas que son pura basura social, lacras. Seguro que si eres sincero conoces a más de uno/a. No hace falta que me respondas.

Juli. dijo...

Sinceramente lo que es penoso que un niño en el colegio sea un número o sean todos iguales para no discriminar a nadie,no me parece para nada bien y esto es lo que esta pasando en concertados y que decir en los publicos que ya es penoso del todo.
Cada niño es un mundo de toda la vida, no lo he descubierto yo, no,no.
Creo que somos muchos los que nos quejamos de muchas problemas de temas de colegio, pero cuando intentas solucionar algo lo primero que te dicen que no se puede discriminar a nadie y cuando son pequeños por que son pequeños y cuando son grandes porque están en la edad del pavo.Sinceramente me tocan las narices esta clase de profesores que les gusta esquivar el bulto y cobrar .Sé que por suerte no todos los profesores son iguales o eso me quiero creer, como también se que no a todos los padres nos molestan nuestros hijos y lo que yo no he permitido ni permito ni permitiré es que le enseñen en el colegio conducta ni educación a mis hijos.Ya lo que me faltaba, les viene justo enseñar cultura... en fin solo queria dar mi punto de vista este tema da para mucho. Saluditos :p