sábado, 24 de abril de 2010
Jugando con el editor...
viernes, 23 de abril de 2010
Valor y miedos
Hoy observaba a mis alumnos mientras jugaban en el patio durante la fiesta de Sant Jordi. Me fijé en sus pequeñas felicidades. (Suelo hacer estas cosas. Imagino que el tiempo se detiene y observo las imagenes). En ese momento pensé: "Siempre sufrimos por tonterías". Ahora sufro menos, pero tengo más miedos que antes. De pequeños nuestros sufrimientos están únicamente circunscritos a la circunstancia y nunca tomaban una categoría metafísica. En cambio, al crecer, nos vamos perdiendo por las ramas del miedo. Me vino a la mente mi escritura, mis obras de teatro, mi poesía... Y me sentí un tanto quijotesco, entre tanta gente.
Sufro menos, porque me puse la escafandra, porque no me quiero exponer a los cambios, porque anulo emociones; pero tengo miedo de que si no voy con cuidado, se me haga todo eterno. Y entonces aparece el blog, el espacio donde aparco momentáneamente los miedos. Los delego a los lectores, a vosotros. Sólo espero que el miedo no me quiete el corage a coger de la mano a la gente, a mirarla a los ojos, a dejarme fluir. Tal vez sea cuestión de disciplina. El caso es que no puedo seguir escondiéndome bajo las sábanas de la escritura. Si tuviese valor, este blog no existiría.
miércoles, 21 de abril de 2010
EL PÁJARO SOLITARIO
sábado, 17 de abril de 2010
Té y brownie
Con el té caliente, ella hace un inventario de sus hombres y yo de mis angustias, esas que algún día se habrán difuminado en otra persona. Esas que empiezan a decolorarse en mi probidad. Hay momentos de la conversación que me zahieren. Es cuando en su compasión pretende comprenderme como singular. L alterna en su vida silencios con quejas. Escucho su sufrimiento, el que vive relativamente a intervalos. Mientras, me dice que soy un romántico demasiado exigente como para desplegar mi drama con cualquier histérica. (Romántico en el sentido histórico, claro está). Saca a Keats en el momento en el que llega el pastel de chocolate.
Abrimos un viaje por el universo de los gestos, las miradas, los espacios, los tactos y los contactos. Intentamos reconocer las líneas y las fuerzas de la razón, donde hay un color diferente para emociones y sensaciones. Le explico la exuberancia que siento últimamente, la plenitud en mi vacío. Ella me habla de ternura, de compasión, de afán de posesión, de la paciencia y la impaciencia. Diferenciamos imaginación y cálculo, el éxtasis, la adoración y la añoranza. Todo un séquito de necesidades, sentimientos y lógicas cambiantes de nuestro espacio mental. Y llegamos a definir la locura de pasión, de esperanza o de satisfacción. Como siempre, no puedo evitar poner la dopamina sobre la mesa.
Antes de despedirnos me dice que todos oscilamos entre el pánico a decepcionar y el miedo a la soledad. Buscamos querer y ser queridos de forma relativamente honesta (L lo llama marginal. Es un amor marginal). Buscamos querer entre actos teatrales, entre sesiones de música o de lectura. Queremos encontrar la paz que nos satisfaga. Por mi parte, la voluntad de mejorar, por la suya, la sensualidad contagiosa.
No sé cuándo volveremos a coincidir. Pero me encantó compartir con ella un té y un brownie, mientras desnudábamos nuestros miedos. Igual ahora, encuentre una nueva fuerza para avanzar en mi camino hacia el magnetismo de la atracción.
viernes, 16 de abril de 2010
INSOMNIO
Imagino que en tu tozudez, te levantas buscando aquello que se escapa, aquello que no puede abastar la palabra, aquello que no fue dicho y quedó en el vacío. Y es que, hace tiempo que duermes poco y sientes el cansancio encarcarado en la espalda.
Cuando te levantes no tendrás fuerzas para razonar. Sólo asimilarás las acciones de manera lineal y bastante mecánica. No serás consciente de aquellos que pasan a tu lado, porque eres un fantasma, una vaga idea de aquella persona que eres. Te has levantado siendo una voz apática, indiferente, aunque por dentro quisieras romper con esa desgana y alzarte. Sólo cuando pase el cansancio llorarás los días que viviste abstractamente, sin ser muy consciente de la pérdida que había.
miércoles, 14 de abril de 2010
Podadora
Quisiera dotarla de biografía ilustre, pero sólo consigo admirarla mientras mantengo la podadora en la mano para cortar la flor en cuanto empiece a decaer.
martes, 13 de abril de 2010
Supervivencia
Pero mi sentido de supervivencia me empuja a no volar demasiado alto.

